Una auditoría externa independiente reveló la existencia de inconsistencias contables y debilidades sistemáticas en la gestión financiera de la Municipalidad de Curacaví y su Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM), correspondientes al período 2021-2024, bajo la administración del exalcalde Juan Pablo Barros Basso.
Así lo indicó a Radioprensa, el alcalde de Curacaví, Christián Hernández
El informe, elaborado por la firma ARTL Chile Auditores y presentado ante el Concejo Municipal el pasado martes 19 de mayo, determinó que el desorden financiero impidió a los auditores calcular con certeza si la corporación edilicia operó con déficit o superávit durante los cuatro años revisados, debido a que el presupuesto anual partía de saldos iniciales distorsionados.
La observación más crítica del documento apunta a la falta de conciliación entre los registros contables internos y los saldos reales de las cuentas bancarias de la institución:
El origen de estas deficiencias se atribuye a la ausencia de manuales de procedimientos actualizados, la inexistencia de un mapa de riesgos y la falta de seguimiento a las subvenciones otorgadas a organizaciones comunitarias.
El alcalde Hernández, también se refirió a los errores contables de algunos proyectos que aparecen en ejecución, terminaron o se encuentran sin rendición.
Tras conocerse los resultados del informe, el actual alcalde de la comuna, Christian Hernández Villanueva, ordenó la suspensión inmediata de sus funciones de la Directora de Finanzas (DIAFI), Ana María Verdugo, mientras se instruye el sumario administrativo correspondiente.
Asimismo, la máxima autoridad comunal dispuso un plan de contingencia que incluye aclarar los saldos bancarios a la brevedad, normalizar las rendiciones de fondos públicos pendientes, realizar un catastro general del inventario de bienes municipales, agilizar el cobro de derechos rezagados e implementar la actualización de los instrumentos de gestión interna por parte de un equipo técnico especializado.