Con la reciente puesta en marcha del nuevo Hospital de Melipilla, el destino de las dependencias del ahora antiguo recinto asistencial se ha tomado el debate local.
Al respecto, el concejal Mario Carmona se refirió al fin que deberían tener estas instalaciones, enfatizando que la infraestructura va a pasar a manos de la Municipalidad y que bajo ningún punto de vista se debe abandonar, sino que se le debe dar un uso lo más rápido posible.
La propuesta principal que se evalúa de manera conjunta con la administración comunal apunta a robustecer la atención de los usuarios de menores recursos.
El concejal Carmona anunció que como parte de este plan se está evaluando el traslado del CESFAM Boris Soler.
Junto con el traslado de la atención primaria, la iniciativa busca aprovechar las características estructurales del edificio para cubrir una sentida necesidad comunal en el cuidado de las personas mayores con la habilitación de camas sociosanitarias.
Finalmente, respecto a las dudas sobre el estado del edificio y si este se encuentra en condiciones seguras para albergar estos nuevos proyectos de salud, el concejal Carmona fue claro en señalar que la construcción es sumamente robusta y que ya ha sido sometida a rigurosos estudios técnicos:
De este modo, el concejal Mario Carmona enfatizó que, si bien existen detalles menores que se deberán reparar para dejar el recinto en óptimas condiciones, la base estructural está totalmente apta para transformarse en el corto plazo en el nuevo polo de salud comunal y sociosanitaria de Melipilla.