El robo de cables y la vandalización de una de las plantas de sondaje que abastecen de agua potable a Talagante provocó este domingo un corte de suministro que afectó a cerca de 5.800 clientes de la comuna.
La emergencia fue enfrentada de manera coordinada entre el municipio, la empresa sanitaria y los organismos de respuesta provinciales.
El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando desconocidos sustrajeron cables desde una de las instalaciones de producción de agua, dejando fuera de operación esa unidad.
En un comienzo se estimó que la interrupción afectaría a más de 9.700 clientes, sin embargo, Aguas Andinas logró disminuir el impacto al habilitar un segundo pozo para mantener parte del abastecimiento.
Así lo explicó a Radioprensa, el encargado de Gestión del Riesgo y Desastres del municipio, Hugo Vera.
Tras conocerse la situación, la Municipalidad de Talagante activó de inmediato su plan de contingencia, siguiendo las instrucciones del alcalde Sebastián Rosas.
Las primeras acciones estuvieron orientadas a garantizar el suministro de agua potable al Hospital Provincial y a los centros de atención primaria de salud.
Paralelamente, se coordinó el despliegue de camiones aljibe en distintos puntos del sector afectado, con el objetivo de abastecer a los vecinos mientras se desarrollaban las labores de reposición del servicio.
Finalmente, Hugo Vera, señaló que cerca de las 19:30 horas de este domingo, el suministro de agua potable quedó completamente restablecido en el polígono afectado, dando por superada la contingencia que tuvo su origen en un nuevo hecho delictual que impactó la infraestructura sanitaria de la comuna.
Las autoridades reiteraron que la rápida coordinación entre el municipio, la empresa sanitaria y los organismos de emergencia permitió restablecer el servicio durante la jornada, mientras el robo de infraestructura crítica vuelve a evidenciar el impacto que este tipo de delitos genera sobre servicios esenciales para la comunidad.