Una profunda preocupación por el escenario que enfrenta el sector agrícola local y nacional manifestó el diputado por el Distrito 14, Juan Irarrázaval, tras la confirmación de la aplicación de un arancel del 12,5% a diversos productos chilenos por parte de Estados Unidos.
De acuerdo con el legislador, aunque el sector agropecuario está acostumbrado a resolver constantes desafíos operativos e inclemencias climáticas, este nuevo gravamen representa un golpe directo a la competitividad de las exportaciones chilenas frente a otros países productores.
Irarrázaval explicó que, si bien la medida estadounidense sancionó a cerca de 60 naciones, el foco de inquietud radica en si los países con los que Chile compite directamente en el mercado agrícola quedaron o no exentos de esta carga impositiva.
En esa línea, recordó que este escenario se venía previendo desde hace varios meses como parte de la política arancelaria impulsada por la administración del presidente Donald Trump en Estados Unidos.
A ello se sumaron tiranteces diplomáticas y denuncias vinculadas a condiciones laborales en el sector, las que, según señaló, habrían sido promovidas desde el mismo ámbito interno.
Pese al complejo panorama, el diputado hizo un llamado a no quedarse únicamente en el lamento y actuar con celeridad para evitar estragos permanentes en el campo chileno y en la economía rural del distrito.
Finalmente, Irarrázaval remarcó la importancia de mantener y resguardar las relaciones estratégicas e históricas con el país norteamericano, subrayando que Chile y Estados Unidos comparten vínculos culturales y doctrinarios en torno a la libertad que van más allá del intercambio comercial, por lo que confía en que las gestiones diplomáticas permitan revertir la sanción arancelaria a la brevedad.
Con el gremio agrícola en alerta y a la espera de ver cómo responde el mercado en las próximas semanas, la prioridad para los productores locales está puesta en lograr una respuesta coordinada que mitigue las pérdidas.
Mientras avanzan las conversaciones internacionales, en el campo prima la incertidumbre de un sector que, tras sortear heladas, sequías y fluctuaciones de precios, hoy debe sumar un nuevo obstáculo arancelario en uno de sus destinos más relevantes.