Esta iniciativa, que durante dos meses convoca a personas mayores de distintos sectores, considera su participación en talleres de música, radioteatro, fotografía y arpilleras con el propósito de rescatar la memoria local y transformarla en un archivo comunitario.
Situando a este grupo como eje en la reconstrucción de la identidad comunal mediante espacios de encuentro, creación y diálogo intergeneracional, donde se comparten experiencias y se generan productos como canciones, podcasts, exposiciones y piezas textiles.
Con monitores especializados en cada disciplina, incluyendo el radioteatro liderado por Horacio Pino Sanhueza, quien subrayó el valor del formato como un puente hacia la nostalgia y la creatividad.
La misma percepción tiene la presidenta del club “Flor de Vida”, Nubia Albornoz Gálvez, quien relevó el interés de las participantes por revivir sus historias, en un proceso que concluirá en junio con una actividad abierta a la comunidad donde se exhibirán los resultados del trabajo colectivo.
El trabajo, además, se inserta en el contexto histórico de los Hornos de Lonquén, conectando relatos cotidianos con procesos mayores de memoria y derechos humanos, según explicó la coordinadora Yorka González Pino
González destacó la relevancia de reconocer a las personas mayores como sujetos activos con herramientas artísticas para expresar vivencias, mientras los talleres se despliegan en clubes como “Nuestra Señora de la Merced”, “Violeta Parra”, “Las Únicas”, “Nueva Estrella” y “Flor de Vida”.
La iniciativa instala a las personas mayores como protagonistas en la construcción de memoria local y proyecta sus relatos hacia la comunidad mediante expresiones artísticas concretas.