Parte de los fondos del Royalty Minero que llegarán a Talagante se destinarán al pago de combustibles
El alza de los combustibles y la electricidad obliga al municipio a destinar parte de los recursos del Royalty Minero a gastos operativos, reduciendo el margen para inversión en proyectos comunales.
El aumento sostenido en el precio de los hidrocarburos ha generado una presión financiera inesperada sobre las arcas municipales en la Región Metropolitana.
Esta situación ha obligado a las administraciones locales a realizar ajustes presupuestarios o buscar fuentes de financiamiento alternativas para cubrir la diferencia entre el gasto proyectado y el costo real actual.
La prioridad de los municipios es asegurar la continuidad de los servicios básicos para la comunidad, los cuales dependen directamente del uso de vehículos y maquinaria que requieren combustible de manera diaria.
En la comuna de Talagante, se ha determinado que parte de los recursos provenientes del Fondo de Equidad Territorial, correspondientes al Royalty Minero, se utilicen para mitigar este impacto económico.
Según lo informado por el concejal Fernando González, la comuna recibirá este año un total aproximado de 700 millones de pesos divididos en cuatro cuotas.
De la primera remesa recibida, la cual asciende a cerca de 200 millones de pesos, se destinará casi la mitad para el pago de cuentas de electricidad y la compra de combustible, con montos que superan los 40 y 50 millones de pesos respectivamente para cada ítem.
La decisión de utilizar estos fondos en gastos operacionales corrientes genera preocupación en las autoridades locales debido a que originalmente se esperaba orientar este capital hacia la inversión en infraestructura y equipamiento.
Fernando González explicó que, aunque la ley permite este uso de los recursos informando debidamente al Gobierno Central, el escenario no es el ideal considerando que el año pasado se adquirió maquinaria que ahora requiere de mantenimiento y operación constante.
Además, las proyecciones indican que el monto asignado inicialmente podría ser insuficiente para cubrir el déficit generado por el alza de costos durante el resto del periodo 2026.
La crisis energética actual está forzando a municipios como Talagante a sacrificar proyectos de inversión a largo plazo para sostener el funcionamiento operativo inmediato, evidenciando una fragilidad presupuestaria ante factores económicos externos.