La situación en el sector central de Talagante se ha tornado crítica para sus habitantes debido a una constante ola de robos que afecta a viviendas particulares, establecimientos educacionales y locales comerciales.
Martín Cartagena, presidente de la junta de vecinos del sector y de la unión comunal de juntas de vecinos, señaló que se han registrado más de 20 delitos, describiendo el panorama como una ruleta rusa donde los residentes viven con el temor constante de ser los próximos afectados.
Entre los hechos más graves recopilados se encuentra el caso de una mujer de 90 años, a quien delincuentes ingresaron a robar y desvalijaron su domicilio mientras ella se ocultaba bajo la cama hasta que los sujetos se marcharon.
Del mismo modo, un colegio público del sector ha sufrido cinco robos consecutivos, donde sustrajeron alimentos, televisores utilizados para las clases y otros materiales escolares. A esto se suma el robo a diversos emprendimientos locales, como cafeterías y locales de hamburguesas.
Pese a contar con cámaras de seguridad, alarmas comunitarias y canales de comunicación vecinal, los afectados aseguran que las medidas preventivas actuales son insuficientes.
Si bien existen ayudas por parte de las autoridades municipales, la vigilancia nocturna enfrenta dificultades operativas debido a la baja dotación policial de Carabineros en el sector, un problema que también afecta a otros barrios de la comuna.
Según antecedentes recopilados por la comunidad a través de registros fotográficos y cámaras, los robos son perpetrados por grupos de tres a cuatro personas que se refugian en dependencias de EFE y estarían vinculados a un campamento cercano, destacándose perfiles asociados al consumo de drogas.
Ante este escenario, la comunidad exige una mayor dotación de Carabineros y un refuerzo efectivo de la seguridad pública para frenar la delincuencia en Talagante.