El cese de operaciones en las instalaciones de la empresa Minera La Fortuna Lampa, ubicadas en el sector del Cerro Carén, se materializó tras un procedimiento de fiscalización técnica y administrativa ejecutado por la Municipalidad de Curacaví.
La medida fue impulsada directamente por la falta de permisos correspondientes para el desarrollo de las faenas dentro de la jurisdicción comunal.
El proceso comenzó con un operativo de fiscalización en el sector del Cerro Carén, donde equipos de la Dirección de Obras Municipales junto con personal de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato realizaron las mediciones e inspecciones correspondientes para verificar la ubicación exacta de la actividad minera.
Durante esta revisión en terreno, la Dirección de Obras Municipales comprobó mediante datos técnicos que las construcciones e infraestructura de la minera se encontraban emplazadas dentro de los límites territoriales de la comuna de Curacaví.
Al revisar los registros internos, se constató que las operaciones no contaban con las autorizaciones exigidas por la municipalidad para llevar adelante las faenas.
De manera simultánea, los inspectores de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato reunieron antecedentes técnicos sobre las faenas, identificando áreas de riesgo ambiental y patrimonial.
Entre los principales hallazgos se detectó la probabilidad de contaminación de los cursos de agua que fluyen hacia diferentes sectores de la comuna, específicamente hacia el Estero Puangue, la intervención directa sobre el bosque nativo de la zona y la potencial afectación del patrimonio arqueológico presente en el perímetro de operación.
Con los informes técnicos que ratificaron la ubicación de las faenas y la ausencia de patentes o permisos locales, el alcalde Christian Hernández Valenzuela aplicó las facultades legales consignadas en la Ley General de Urbanismo y Construcciones.
El jefe comunal decretó la clausura de las instalaciones, lo que significó la orden de paralización inmediata y total de todas las funciones de la planta.
Tras el cierre de los accesos, la autoridad comunal emitió una declaración para fijar la postura institucional del municipio, manifestando que la administración mantiene una postura favorable hacia la inversión privada y la generación de empleos, siempre que estas actividades operen con estricto apego a las normativas urbanísticas, ambientales y administrativas vigentes.
Posterior a la colocación de los sellos de clausura, el caso entró en una etapa de revisión de antecedentes por parte de los organismos municipales.
En concordancia con el debido proceso administrativo, las operaciones se mantendrán suspendidas de forma indefinida, abriéndose un periodo para que los representantes legales de Minera La Fortuna Lampa presenten ante las oficinas municipales la documentación y los antecedentes técnicos pertinentes para regularizar su situación legal.