Frente a la inquietud generada por la suspensión de la construcción del tramo soterrado del Tren Melipilla-Santiago, la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) emitió una explicación oficial para aclarar los motivos de la decisión adoptada por su directorio en la última sesión ordinaria.
En representación de la estatal, el Gerente de Comunicaciones de EFE, Alex Farfán, entregó los argumentos institucionales y enfatizó de entrada que dicho segmento subterráneo no formaba parte del cronograma de inicio de operaciones.
Según la versión oficial de EFE, la medida responde a un criterio de eficiencia técnica y presupuestaria para concentrar la totalidad de los fondos y del personal especializado en las obras que hoy se encuentran en plena ejecución en la superficie.
Farfán explicó que la empresa logró habilitar una puesta en servicio temprana en el tramo Talagante-Lo Errázuriz gracias a la reorganización del tráfico ferroviario, desviando los trenes de carga hacia el eje Paine-Talagante.
Esto permitió despejar la faja vía y acelerar los trabajos, marcando un ritmo de avance muy superior al del sector poniente (El Monte y Melipilla), donde la convivencia con el flujo de trenes limita las ventanas de trabajo del contratista.
En su balance oficial, la empresa estatal también transparentó las complicaciones administrativas asociadas a la ocupación de bienes nacionales de uso público en la comuna de Estación Central.
Farfán recordó que la Contraloría General de la República faculta a los municipios a rebajar o eximir hasta en un 99,9% el cobro de derechos por uso de suelo a obras de beneficio social y sin fines de lucro.
No obstante, mientras la gran mayoría de las municipalidades del trazado otorgaron estas facilidades para construir pasos a desnivel la administración de Estación Central rechazó la exención.
Con esta declaración oficial, EFE busca dar tranquilidad sobre la continuidad global del proyecto, asegurando que los esfuerzos inmediatos están centrados en inaugurar los tramos en superficie lo antes posible.
La eventual reactivación del paso bajo tierra quedará supeditada tanto a la reubicación de presupuestos futuros como a la capacidad de destrabar los permisos administrativos con las autoridades de Estación Central.