
Denuncia falsa, meses de proceso y ningún responsable: el drama de un profesor de Talagante
Docente acusado de agresión queda libre de cargos tras cinco meses de dramas laborales y familiares

Tras más de cinco meses de investigación, el profesor Ignacio Briones, docente del Liceo República de Grecia de Talagante, fue sobreseído por la justicia en el caso en que se le acusaba de una presunta agresión a dos estudiantes, hecho ocurrido en octubre de 2025 y que generó amplio impacto mediático.
El fallo que firmado por la Jueza de Talagante, Maria Magdalena Gricelda Paiva Passero, el 2 de abril del presente año.
El docente calificó el proceso como “tortuoso” y relató que tanto él como su familia vivieron momentos de angustia e incluso temor de salir a la calle, debido a la exposición pública y a reacciones hostiles de algunas personas que lo dieron por culpable antes de que se esclarecieron los hechos
Según explicó, la situación se originó cuando llamó la atención a un grupo de alumnos que se encontraba jugando en una escalera del establecimiento, fuera de un espacio habilitado.
Tras retirarles un balón y pedirles que bajaran al patio, se habría desencadenado una acusación que, a su juicio, fue una invención de los propios estudiantes.
Así recuerda ese aciago día
La denuncia avanzó rápidamente luego de que apoderados recurrieran a Carabineros y medios de comunicación, lo que derivó en su detención pocas horas después de ocurrido el incidente.
Briones sostiene que no se esperó el desarrollo de los procedimientos internos ni la revisión de registros clave, como las cámaras de seguridad, que posteriormente, según afirma, demostraron que no existió agresión.
En esa línea, cuestionó el actuar del Ministerio Público, señalando que pese a contar con antecedentes relevantes, se prolongó innecesariamente la investigación.
Indicó que durante el proceso intervinieron varios fiscales y jueces, lo que a su juicio implicó un uso ineficiente de recursos públicos. Incluso, aseguró que en la última audiencia la Fiscalía solicitó ampliar el plazo de investigación por una diligencia que ya estaba realizada, lo que fue rechazado por la jueza, quien otorgó el sobreseimiento definitivo.
El profesor también abordó el impacto personal y económico del caso, afirmando que ha debido asumir costos superiores a los tres millones de pesos en su defensa, sin recibir compensación por parte de quienes impulsaron la denuncia.
Asimismo, lamentó que hasta ahora no haya existido un acercamiento ni disculpas por parte de los apoderados involucrados.
Pidió ayuda pública, para que algún abogado le pueda representar y querellarse en contra de quienes lo injuriaron y le provocaron un irreparable daño moral y laboral, que aún lo tiene con licencia médica psiquiátrica para que le cancelen los gastos que han incurrido.
PROFE TALA 5
El caso del profesor Ignacio Briones no solo expone las consecuencias personales de una acusación que terminó sin sustento judicial, sino que también abre cuestionamientos sobre la rapidez con que este tipo de denuncias escalan sin una verificación previa suficiente.
Mientras la justicia cerró la causa sin atribuirle responsabilidad, el impacto emocional, económico y profesional persiste, dejando en evidencia la necesidad de equilibrar la protección de estudiantes con garantías efectivas para los docentes frente a acusaciones que pueden marcar sus vidas de forma irreversible.
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