La iniciativa busca que vecinos y vecinas distingan con claridad qué condiciones ameritan atención inmediata y cuáles pueden resolverse por otras vías, evitando así la congestión de los puntos de urgencia comunales.
Entre las situaciones que sí requieren concurrir de forma inmediata figura el accidente cerebrovascular.
Ante este cuadro, la presencia de debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, caída de un lado de la boca o alteraciones en el habla son señales que no deben ignorarse.
En el caso de los niños y niñas, la alerta respiratoria se activa cuando aparecen temperatura corporal por encima de los 38,5 grados, dificultad notoria para respirar, hundimiento visible entre las costillas, un silbido al inhalar o exhalar, o bien un estado de irritabilidad o somnolencia inusual en menores de dos años.
Para los traumatismos de cabeza, el llamado es a buscar atención urgente si se produce pérdida de conocimiento, episodios convulsivos, cefalea de gran intensidad, náuseas con vómito, o salida de sangre por nariz u oídos.
En cuanto a la disponibilidad horaria, el SAPU atiende en días hábiles desde las 17:00 hasta la medianoche, y durante fines de semana y festivos desde las 08:00 hasta las 00:00 horas. El SAR, por su parte, mantiene atención ininterrumpida las 24 horas, todos los días del año.