El constante incremento en el precio de los combustibles continúa generando preocupación en el sector del transporte de pasajeros.
Según advirtió Jaime Rodríguez, representante de la empresa Melitrán de Melipilla, el impacto de las alzas en el diésel no solo afecta directamente el gasto en combustible, sino que ha provocado un efecto dominó en el valor de insumos esenciales como repuestos, neumáticos y baterías, dificultando el mantenimiento operativo de las flotas.
A pesar de que la tarifa de los pasajes se mantendrá congelada hasta enero de 2027 debido a un convenio suscrito con las autoridades, el escenario financiero para la empresa se ha tornado cada vez más exigente.
Rodríguez explicó que las subvenciones estatales otorgadas al transporte público y colectivo resultan insuficientes para cubrir el aumento real de los costos, llegando a financiar únicamente entre un mes y mes y medio de operación, debiendo las empresas asumir de manera directa la diferencia restante.
A esto se suma el escenario proyectado para el diésel refinado, cuyo valor paritario ha registrado un incremento cercano al 40% desde mediados de año y podría sumar un alza extra cercana a los $200, llevando el valor por litro a bordear el umbral de los $1.500.
Ante este panorama, Jaime Rodríguez señaló la urgencia de establecer instancias de diálogo con las autoridades competentes para exponer el impacto que este escenario económico representa para la sostenibilidad de la conectividad local.
Asimismo, apuntó a la dispersión gremial que existe en el rubro del transporte como un factor que ha dificultado articular una postura unificada a nivel nacional frente a las problemáticas del sector.