En una alocución cargada de simbolismo y tensión, la vicepresidenta y actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó oficialmente siete días de duelo nacional en memoria de quienes calificó como los “jóvenes mártires” de la patria.
La medida responde a los eventos ocurridos durante la madrugada del pasado sábado 3 de enero de 2026, cuando se denunció una incursión aérea y bombardeos por parte de fuerzas de Estados Unidos sobre territorio venezolano.
Rodríguez enfatizó que el duelo rinde tributo a los ciudadanos, militares y jóvenes que “ofrendaron su vida defendiendo a Venezuela y al presidente Nicolás Maduro” durante los ataques.
El decreto ocurre en un momento crítico para el país, marcado por la ausencia del mandatario Nicolás Maduro, quien habría sido capturado junto a su esposa, Cilia Flores, durante la incursión militar del pasado sábado.