Residentes de la calle Silva Chávez, entre Valdés y Prat, han alzado la voz para denunciar lo que consideran una situación injusta y arbitraria que afecta su calidad de vida diaria.
Rodrigo Jerez, actuando como vocero de los vecinos, presentó una queja formal ante el Concejo Municipal solicitando el fin de la prohibición de estacionar frente a sus propios domicilios.
La problemática radica en que, mientras los vecinos son sancionados con infracciones, las instituciones que rodean su cuadra gozan de estacionamiento exclusivos.
Jerez enfatiza que esta restricción no tiene una justificación técnica de flujo vial, ya que no interfiere con el transporte público.
Según el vocero de los vecinos, la medida está provocando un daño colateral al patrimonio de la zona y al comercio local, mencionando incluso el cierre de locales emblemáticos debido a la falta de espacios para clientes y propietarios.
Ante esta situación, los vecinos proponen una solución que consideran equilibrada: mantener la prohibición general para el público, pero otorgar una autorización especial a los vehículos empadronados de los residentes del sector.
Por ahora, los afectados quedan a la espera de una respuesta por parte de las autoridades municipales para resolver un conflicto que, aseguran, está transformando un barrio residencial de larga data en una zona de sacrificio urbano.