El Centro Regional de Investigación INIA La Cruz, finalizó con éxito la primera etapa de un proyecto que busca prolongar la vida útil de la frutilla mediante el uso de levaduras chilenas mejoradas, una innovación que ya fue probada en predios de San Pedro de Melipilla con resultados positivos.
Los ensayos se realizaron junto a productores de Agrofrutillas San Pedro, donde se aplicaron estas levaduras tanto en precosecha como en postcosecha, logrando que la fruta se mantuviera más firme, sin presencia temprana de hongos y conservando su color y sabor por más días.
Según los investigadores, esto permitió extender la frescura de la frutilla en al menos tres días clave para su comercialización.
El proyecto, financiado por ANID, es liderado por el investigador Sebastián Molinett y utiliza levaduras nativas, no transgénicas, que liberan un compuesto natural capaz de retrasar la maduración de la fruta, tanto en la planta como durante su almacenamiento.
Desde el sector productivo local, los agricultores de San Pedro valoraron la iniciativa, destacando que se trata de una solución simple y de bajo costo, especialmente útil para pequeños productores, ya que reduce pérdidas y abre nuevas oportunidades para el mercado fresco e incluso futuras exportaciones.
Tras estos resultados, el equipo continuará avanzando en nuevas etapas para perfeccionar el sistema y ampliar su aplicación en la fruticultura nacional.
Imagen: portalagrochile.cl