El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, salió en defensa de la ambiciosa reforma constitucional que busca transformar estructuralmente a Gendarmería de Chile, tras el ingreso del proyecto al Congreso que ha generado una fuerte división en las filas de la institución penitenciaria.
El punto más polémico de la propuesta es la disolución automática de las asociaciones de funcionarios y la prohibición de sindicatos dentro de la institución.
El presidente del Frente de Trabajadores Penitenciarios, Benito Saravia, replicó que la reforma no aborda falencias como la falta de personal, infraestructura y tecnología, recordando que las asociaciones existen desde hace más de 65 años,
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, defendió la iniciativa y afirmó que “no pueden existir sindicatos con armas”.
Finalmente, la Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios, representados por su presidente de gremio, Mario Benítez, declararían estar de acuerdo con la reforma.
El proyecto inicia ahora su tramitación legislativa en medio de lo que las autoridades califican como la “mayor crisis en la historia de Gendarmería”, marcada por la infiltración del crimen organizado en los recintos penales