En el marco del foro “Prioridades para Chile”, organizado por ICARE, el presidente electo José Antonio Kast elevó el tono contra la administración de Gabriel Boric, marcando un giro respecto de la prudencia que había mantenido tras las elecciones.
El líder republicano cuestionó iniciativas impulsadas por el Ejecutivo como el Financiamiento para la Educación Superior (FES), la Sala Cuna universal y el reajuste al sector público, calificándolas como medidas “a última hora”
El tono crítico fue reprochado por el Gobierno. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, sostuvo: “A Kast le duró poco el traje de estadista. Volvió al tono de campaña”. A lo que la vocera de Gobierno, Camila Vallejo, replicó:“Improvisar es promover un recorte de 6 mil millones de dólares y no transparentar cómo hacerlo”.
El académico Marco Moreno, de la Universidad Central, interpretó el cambio de tono como una estrategia para marcar un clivaje entre oficialismo y oposición y consolidar el liderazgo de Kast dentro de la derecha.
Finalmente, Kast advirtió que la actual administración dejará una situación fiscal compleja como herencia, lo que fue interpretado como un quiebre con el tono institucional que había mantenido tras las elecciones.