Un proceso disciplinario se abrió en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de San Antonio, luego de que Gendarmería de Chile instruyera un sumario administrativo destinado a revisar situaciones detectadas en el funcionamiento interno del recinto.
Como medida inmediata, la institución resolvió apartar temporalmente de sus funciones a las dos principales autoridades del penal, quienes fueron relevadas de sus cargos mientras se desarrolla la investigación.
La decisión se adoptó tras una revisión interna que habría evidenciado antecedentes considerados relevantes por el nivel central de Gendarmería, lo que motivó la apertura formal del procedimiento.
El objetivo, según se indicó, es esclarecer los hechos y determinar responsabilidades conforme a la normativa vigente.
Aunque no se han entregado mayores detalles sobre las situaciones que originaron la medida, la separación de funciones busca garantizar transparencia y permitir el normal desarrollo del sumario.
De esta forma, el penal de San Antonio queda bajo supervisión mientras avanza la indagatoria que definirá los pasos a seguir dentro de la estructura administrativa del establecimiento.