La Casa Blanca confirmó que la próxima semana se realizará una reunión con representantes de Dinamarca para abordar la situación de Groenlandia.
El presidente Donald Trump ha insistido en que la diplomacia es su primera opción para avanzar en el control del territorio autónomo, aunque no descartó otros escenarios, incluyendo una eventual acción militar.
La portavoz Karoline Leavitt señaló que varios mandatarios estadounidenses han considerado históricamente la anexión de la isla como beneficiosa para la seguridad nacional. Trump, agregó, busca frenar la influencia de Rusia y China en el Ártico, y su equipo evalúa incluso la posibilidad de una compra de Groenlandia.
Desde Copenhague, el ministro de Exteriores Lars Løkke Rasmussen recalcó que Dinamarca no puede aceptar la petición de entregar la isla y pidió respeto a lo que calificó como una “línea roja”. La reunión en Washington se perfila como un intento de aclarar malentendidos y rebajar la tensión diplomática.