Durante la temporada estival, el comercio ambulante ilegal ha proliferado en las playas del litoral central, generando alarma entre autoridades sanitarias y policiales. La venta de alimentos y bebidas alcohólicas sin autorización ni control sanitario se ha convertido en una práctica extendida, con riesgos evidentes para la salud de los veraneantes.
En El Tabo, operativos conjuntos de Carabineros y personal municipal lograron decomisar cerca de media tonelada de productos y una gran cantidad de alcohol que se ofrecía directamente en la arena.
Las fiscalizaciones, realizadas entre enero y los primeros días de febrero, dejaron en evidencia la magnitud del fenómeno y la dificultad de contenerlo en espacios públicos de alta concurrencia.
Uno de los hallazgos más inquietantes fue el supuesto chocolate utilizado para recubrir frutillas, un producto muy demandado por familias y niños. Inspectores advirtieron que la sustancia no se comportaba como el chocolate tradicional, ya que no se derretía pese a la exposición prolongada al sol.
“Tenemos antecedentes de que no sería chocolate”, señaló un fiscalizador, alertando sobre la posible presencia de ingredientes desconocidos y riesgosos para el consumo.