En un movimiento que busca consolidar el control territorial y la seguridad en el corazón de Chile, el Presidente electo, José Antonio Kast, oficializó lo que era un secreto a voces en los pasillos políticos: Germán Codina asumirá la Delegación Presidencial Regional Metropolitana.
El anuncio se realizó con la sobriedad característica de la futura administración, pero con un mensaje político claro: la RM quedará en manos de Codina, quien se despidió de la alcaldía de Puente Alto tras años de gestión, no llega a un puesto administrativo cualquiera; llega a la oficina encargada de coordinar el orden público y la seguridad en la región más poblada y compleja del país.
La elección de Codina parece ser un puente entre el núcleo duro de la derecha y la centroderecha tradicional. Al nombrarlo, Kast apuesta por un perfil que conoce de cerca las carencias de las zonas periféricas y que ha sabido navegar las crisis sociales desde la primera línea municipal.