El duelo de Deportes Melipilla

En un verdadero funeral se convirtió ayer el estadio municipal, Roberto Bravo Santibáñez luego que Deportes Melipilla perdiera su opción de ascender a la Primera B.

El empate a tres goles que Deportes Melipilla logró frente a la visita de Independiente de Cauquenes de nada sirvió para las pretensiones de coronarse campeón de la Segunda División, en beneficio de Barnechea.

Lo que comenzó como una fiesta, con un estadio repleto y con una celebración ya preparada,  se convirtió en un funeral al cabo de los 90+4 minutos.

El empate en los descuentos mediante tiro de penal fue insuficiente para lograr el objetivo, más aún cuando Barnechea en Talcahuano goleaba por seis tantos a Naval adjudicándose el torneo y el ascenso.

Con el pitazo final, el Roberto Bravo enmudeció y los jugadores abandonaron el campo de juego entre lágrimas de impotencia.

Tras largo minutos de encierro en el camarín, uno a uno comenzaron a salir los jugadores sin muchas ganas de hablar con la prensa. Sí lo hizo el capitán de los potros, Miguel Sanhueza, quien, pese a todo, fue recibido con aplausos por la hinchada que se quedó hasta el final para apoyarlos en este duro momento. Sanhueza no escondió la pena que reinaba al interior del camarín:

Por su parte, el técnico, Carlos Encinas, con muy pocas ganas de hablar, señaló que todo pasó por la gran cantidad de goles perdidos, especialmente en el segundo tiempo.

Pero ¿cómo se recompone el camarín tras este doloroso hecho?. Para Carlos Encina, es algo que hay que vivirlo, sufrirlo y esperar que pase el tiempo.

Por su parte, el presidente de Deportes Melipilla, Leonardo Zúñiga, agradeció el trabajo del cuerpo técnico y de todos los jugadores, y los llamó a levantarse de este duro momento porque el sueño –dijo- aún está ahí.

Hasta las puertas del camarín llegaron los meliadictos para entregar su apoyo a los jugadores y recibieron el agradecimiento del presidente, quien con sentidas palabras los llamó a seguir apoyando.

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