Denuncian abusos con inmigrantes en Melipilla

La situación de los inmigrantes que ha llegado a Melipilla está lejos de ser lo que ellos esperaban cuando decidieron dejar su tierra para buscar nuevos horizontes  fuera de sus fronteras.

Haitianos, colombianos, peruanos y bolivianos, entre otros, recorren cada día nuestras calles buscando una oportunidad laboral que les permita no sólo mantenerse en nuestro país sino también enviar dinero a sus familias que esperan en sus respectivos países.

A eso hay que sumar los trámites legales que deben realizar para permanecer en Chile y conseguir un contrato de trabajo que les facilite la estadía.

Para apoyarlos en todo este proceso, existe una Comunidad de Migrantes que funciona bajo el alero de la Iglesia Catedral y que dirige Ana Carolina Marín Saicedo.

La dirigente denunció que lamentablemente existe abuso de algunos empleadores porque los extranjeros, al no tener sus contratos al día no pueden  obtener sus visas, y no se les paga lo justo. A ello se suma las condiciones de hacinamiento en que viven muchos de ellos.

En ese sentido señaló que lamentablemente la entidad sólo puede orientarlos, porque no cuenta con una casa de acogida para albergarlos mientras estabilizan su situación.

Agregó que la solución a los problemas que enfrentan los inmigrantes es que el empleador les haga un contrato indefinido para que de esa forma adquieran el derecho a vivir en Chile.

 

Finalmente Ana Carolina dijo que si bien la sociedad chilena ha cambiado positivamente en cuanto a su trato hacia los inmigrantes, aunque los extranjeros de color negro aún sufren de discriminación.

 

Pero quisimos conocer de boca de una inmigrante lo que ha sido su llegada a Chile. Conversamos con María Nadia Quiñoñes, quien hace un mes dejó a su familia en Cali, Colombia, e hipotecó su casa para venir a nuestro país donde le dijeron había mejores oportunidades. Nada de eso ha pasado. Al borde de las lágrimas nos cuenta las penurias que ha pasado en nuestra ciudad.

 

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